La inversión global en startups de inteligencia artificial alcanzó US$95 mil millones en 2025, representando más de un tercio del capital de venture desplegado en el año. El número es histórico y refleja una convicción sin precedentes sobre el potencial transformador de la tecnología.
La concentración es extrema: las 10 rondas más grandes capturaron el 60% del capital total. OpenAI, Anthropic, Mistral y Cohere lideraron con megarrondas que superaron los US$1B cada una. El resto del ecosistema compite por un pool de capital más fragmentado.
Pero la historia va más allá de los foundation models. La capa de aplicación está atrayendo inversión significativa: startups que aplican IA a verticales específicos como salud, legal, finanzas y logística están levantando Series A y B competitivas.
La tesis que está ganando: IA como capa de infraestructura, no como feature. Los inversores buscan compañías que construyen capacidades defensibles, ya sea a través de datos propietarios, workflows específicos o integraciones profundas con sistemas existentes.
El riesgo que todos monitorean: la dependencia de pocos proveedores de modelos base. Startups que construyen sobre APIs de terceros sin diferenciación clara enfrentan un futuro incierto a medida que los foundation models commoditizan funcionalidades.
Para 2026, la expectativa es que la inversión se mantenga alta pero se vuelva más selectiva. El mercado está aprendiendo a distinguir entre hype y valor real.
Por +500 Tech